Doom vuelve a escena

¿Quién no conoce el videojuego Doom? Incluso aquellos ajenos al mundo del ocio electrónico es probable que hayan oído hablar de él. Doom, de Id Software, supuso una revolución digital en el mundo del PC, allá por el año 1993, dando origen a una interminable colección de títulos -propios y ajenos- enmarcados en el género conocido como FPS (First Person Shooter o juego de disparos en primera persona), que ha llegado hasta nuestros días copando una gran parte de todo lo que se lanza al mercado.

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Desde luego, no fue Doom el padre del género (antes llegó Wolfestein 3D, de la misma compañía), pero sí fue el que lo encumbró hasta cotas insospechadas en aquel momento, convirtiéndose en un clásico indiscutible, uno de esos juegos que marcan un antes y un después en la industria y, cómo no, con su correspondiente adaptación al celuloide.

El que esto escribe, jugó y disfrutó como un enano con Doom y Doom II. Su escenografía -mezcla entre el mundo demoníaco y el cibernético- y su acción adrenalínica me atraparon sin remisión. Fue el primer juego en el que experimenté auténticos sustos incluso jugando a plena luz del día. Hacerlo por la noche y completamente a oscuras era aún más impactante. El grado de inmersión que mostraba era muy avanzado para aquella época, lo cual, unido a la abundancia de sangre y vísceras, componían una ambientación realmente envolvente. Estoy seguro de que aquellos que conocieron el juego en su momento saben a qué me refiero. Visto hoy puede parecer de risa, pero a principios de los noventa aquello era lo más.

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Aunque el juego apenas tenía un par de líneas de argumento (lo mínimo para justificar la ensalada de tiros en que consistía todo aquello), lo cierto es que el envoltorio estético se prestaba mucho a llevarlo al cine. Así fue, de hecho, con la película homónima del año 2005, dirigida por un casi desconocido Andrzej Bartkowiak, y protagonizada por Karl Urban y ese aspirante a Schwarzenegger que es el wrestler Dwayne Johnson, alias ‘The Rock’.  Y, como no podía ser de otra manera, la cinta fue un fiasco de proporciones cósmicas. La verdad es que con esos ingredientes tampoco podía salir nada demasiado bueno de ahí, pero es que no llegaron ni a la altura de entretenimiento digno. Es una de las peores películas que he visto en mi vida, y os aseguro que he visto más de tres.

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Está claro que nadie esperaba que la adaptación cinematográfica de Doom tuviese un guión a la altura de Shakespeare, ni unas interpretaciones de Óscar, pero es que aquello era infumable incluso siendo condescendiente. Sin duda, con el nivel de calidad que eran capaces de alcanzar los efectos especiales en 2005, y la ambientación sugerida por el videojuego, ya se podía haber creado una obra bastante decente con añadir un poquito de voluntad. Pero es que incluso para hacer algo simplemente decente hace falta talento, y no fue el caso.

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Pues bien, ahora parece que Bethesda Games, distribuidora y dueña de Id Software, pretende hacer un reboot de la franquicia en el cine, lo cual es un poco extraño, porque hablamos de reiniciar una ¿saga? compuesta por una única entrega. En fin… Sea como fuere, esperemos que esta vez sean capaces de ofrecernos un producto que no dé miedo por la incompetencia de sus realizadores, sino por su contenido. Sabemos que las múltiples adaptaciones cinematográficas que se han hecho de videojuegos rara vez han conseguido resultados distintos a la vergüenza ajena, pero espero que, al menos, podamos ver algo que no hunda de nuevo la reputación de la obra maestra del videojuego de John Carmack y John Romero.

A continuación podéis contemplar el teaser trailer de la nueva entrega de la saga: Doom 4.

Pablo Ortiz

One thought on “Doom vuelve a escena

  1. Vale, cagada enorme. Ese no es el trailer de ninguna película, sino del próximo Doom 4, el videojuego. Por lo tanto, no hay reboot de ninguna clase, y me trago mis palabras del último párrafo. Lo siento.

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